Se trata de un evento educativo sobre energía e industria nuclear dedicado a los jóvenes. Se realiza una vez por año en Rusia bajo la organización de la Corporación Estatal Rosatom y la Asociación Internacional de Educación Corporativa de ese país, con el apoyo de los ministerios rusos de Educación y Ciencia y de Energía. Este año se llevó a cabo la séptima edición, entre el 9 y el 15 de julio, con la participación de más de 700 delegados. ENULA dialogó con Cristian Vega y Matías Ardito (Asociación Argentina de Jóvenes Nucleares –AYNG, por sus siglas en inglés- / Nucleoeléctrica Argentina) y Daniel Ríos Festner (Facultad Politécnica, Universidad Nacional de Asunción).
“El Foro Forsage es un evento organizado por ROSATOM para jóvenes ingenieros y estudiantes. Es un espacio donde se discuten los problemas actuales y futuros de Rusia, y se generan workshops donde los jóvenes profesionales proponen ideas buscando cambios de paradigma. También altos directivos de la compañía interactúan contando sus experiencias y expectativas para el futuro”, definió Cristian Vega, presidente de la Asociación Argentina de Jóvenes Nucleares.
El programa incluyó una gran variedad de actividades con distintos entrenamientos y ámbitos de debate donde la industria nuclear tuvo un rol destacado. El objetivo fue facilitar el intercambio entre los participantes en busca de la cooperación en materia energética, tecnológica e industrial. Además, los asistentes extranjeros tuvieron una oportunidad única para acercarse a la cultura rusa en su máximo sentido.
“Durante la semana de encuentro se hizo mucho hincapié en las nuevas tecnologías, los problemas actuales y futuros de Rusia. También se trabajó mucho con los viejos paradigmas de un mundo dividido en dos que ya no existe y los cambios necesarios para enfrentar el complejo mundo que se avecina con más de dos potencias dominantes”, señaló Vega.
Por su parte, Daniel Ríos Festner, ingeniero electricista y estudiante de posgrado de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción, agregó: “Se discutieron principalmente los desafíos que se esperan para el futuro en diversos ámbitos, desde la producción de energía hasta las relaciones humanas. Para ello, se nos ha puesto en contexto mediante un programa educativo, para luego analizar un problema en particular en un grupo de trabajo. El resultado principal del foro ha sido el aprendizaje de un método para identificar retos a futuro, diseñar soluciones y trabajar en su implementación mediante el trabajo en equipo”.
-ENULA: -¿Qué balance pueden hacer sobre su participación en el Forsage y la importancia de este encuentro en tanto espacio de intercambio internacional entre jóvenes de la industria?
-Cristian Vega: “Creo que es muy significativo lo que Rusia está haciendo con sus jóvenes ingenieros. Crear espacios de discusión sobre los problemas actuales es algo maravilloso que abre un abanico infinito de posibilidades. Me llevo la experiencia de lo que Rusia está tratando de generar. Creo que es esencial poder tener esos espacios de reflexión y debate entre los jóvenes argentinos y sin dudas, después del IYNC-WiN2018, vamos a generar espacios similares desde la AYNG.
Creo que lo más importante que las instituciones pueden hacer con sus jóvenes es crear espacios de innovación y liderazgo para que la ‘magia’ aparezca. No hay nada más motivador que una idea a la que le ha llegado su hora y eso es lo que sucede cuando se ponen a trabajar personas formadas y trabajadoras”.
-Daniel Ríos Festner: “Mi experiencia ha sido sumamente enriquecedora, tanto a nivel profesional, cultural y humano. La temática fue súper novedosa para mí y me sentí muy cómodo dentro de la rutina del campamento. Me he llevado mucho de cada una de las personas con quién pude compartir en el evento. Creo que la experiencia ha servido para quebrar una barrera que impone la lejanía de Rusia. Conocer más de la cultura y métodos de formación rusos ha sido sumamente valioso. Vine enamorado de Rusia. ¡Espero volver pronto!
Más allá de las actividades propias del evento, el contacto con jóvenes líderes de diversas partes del mundo motiva a potenciar una cooperación en el futuro. La creación de una red de especialistas en desafíos y energía nuclear puede ser de gran relevancia para la toma de decisiones estratégicas a nivel global en no muy poco tiempo.
ENULA: ¿Qué opinan sobre el énfasis que viene poniendo Rusia, de la mano de Rosatom y otras instituciones vinculadas, en los jóvenes profesionales y la voluntad de convocarlos a reuniones para discutir aspectos de la industria?
Cristian Vega: “Retomando lo que conversábamos anteriormente, creo que es la mejor inversión que Rosatom puede hacer. Sin lugar a duda. Las trasformaciones para que las naciones alcancen el desarrollo no son deltas de Dirac. Son largos procesos sostenidos en el tiempo que generan cambios culturales en las generaciones. No vamos a resolver el problema de la corrupción (ni rusos, ni argentinos, ni brasileros) con los mismos paradigmas de siempre. Necesitamos cambios culturales a través de las nuevas generaciones, pero para ello hace falta que el actual liderazgo cree los espacios y los sostenga”.
Daniel Ríos Festner: “Creo que esto no es una casualidad. Creo que forma parte de una política de estado que busca expandir la presencia rusa en el mundo, tanto para solucionar problemas que aquejan a diversos países a nivel global como para atraer ideas inspiradoras a la propia Rusia. Me parece buenísimo porque es un ejemplo de cómo se debe encarar la política de cooperación exterior de un país serio y que piensa en el largo plazo, con enfoque en los jóvenes”.
Comentario de Matías Ardito (Nucleoeléctrica Argentina – AYNG)
Mi experiencia en el Forsage 2017 fue muy positiva, distinta a cualquier otro congreso o actividad académica a la que haya asistido. Es un concepto de evento del que nunca había escuchado hasta que fui invitado y realmente valió la pena. Volvería a hacerlo.
El encuentro se llevó a cabo en un campamento ruso estilo militar en Obninsk, ciudad ubicada a 100 km de Moscú, donde los participantes debían ocuparse de todas las actividades diarias, típicas de todo campamento.
Entre los participantes había aproximadamente 500 jóvenes estudiantes y profesionales rusos y 40 que conformamos la legión extranjera. Nos encontrábamos divididos en sub-campamentos dentro del complejo, cada uno bautizado con el nombre de algún reconocido científico ruso.
Al llegar nos asignaron una carpa y nos proveyeron de bolsa de dormir, colchoneta, frazada y todo lo necesario para subsistir. A mí me tocó compartir la carpa con mi compañero argentino Cristian Vega en el campamento de extranjeros Nikolay Dollezhal, compuesto por representantes de Egipto, Sudáfrica, India, Serbia, Brasil, Paraguay, Bielorrusia, Bulgaria, Pakistán, Indonesia y Kenya.

Foto: Daniel Ríos Festner (izquierda), Matías Ardito (centro), Cristian Vega (derecha). Crédito: Gentileza Matías Ardito
Contábamos con agua mineral, baños y duchas en impecable estado, leña para hacer fuego y calentar el agua, y un riguroso cronograma. Debíamos organizarnos dentro del grupo para que hubiera siempre 4 encargados de buscar los contenedores de alimentos en el punto de distribución y los llevaran al campamento. Sí, estilo militar. La comida era abundante, y siempre eran platos típicos rusos, en su mayoría sopas o guisos, siempre muy ricos.
Las actividades comenzaban a las 8 am y se extendían hasta las 8/9 pm. Habían montado carpas inmensas para poder albergar a todos los participantes durante las charlas. El esquema de trabajo era de presentaciones, debates por la mañana, y trabajo en grupo por la tarde. El idioma de las disertaciones era por supuesto el ruso, por lo que contábamos con traductores online.
La temática principal del evento era el futuro no muy lejano, 2030. Nos enfocamos en 4 aspectos macro en los cuales se desarrollaban las charlas y así llevar a cabo las actividades: Economía, Cultura, Medio Ambiente y Sociedad, pero haciendo un fuerte énfasis en Tecnología y Energía y cómo esto afecta los puntos mencionados.
Algunas charlas fueron más interesantes que otras, pero hubo de todo: escritores de ciencia ficción (bastante famosos), docentes universitarios, CEOs de empresas importantes que relataban sus experiencias, debates sobre inteligencia artificial, cooperativismo vs competencia, etc.
En cuanto a las novedades en materia energética -no solo nuclear, sino también desarrollo de energías renovables y nuevos avances en matrices energéticas más balanceadas- tuvo una gran presencia Rosatom. Siendo el patrocinador más importante del evento tuvo gran participación desde la organización, aportando jóvenes profesionales como moderadores de las actividades, profesionales senior e incluso el presidente de la firma brindando ponencias de gran interés y participando como jurado en competencias que tuvieron lugar a lo largo del Foro. Formando parte de este evento pude dimensionar lo que es una empresa de la magnitud de Rosatom, cómo se encargan de estar en todos los detalles y el valor que le dan a las personas que están bajo su estructura, fomentando su crecimiento mediante la participación en este tipo de eventos y el intercambio con colegas de otros países e industrias. Esa es una de las cosas que más puedo destacar del Forsage, junto con la posibilidad de trabajar y relacionarse con jóvenes de otros países, culturas y profesiones. En las actividades de la tarde, nos asignaron un grupo de trabajo. El mío estaba compuesto por 2 rusos, 2 sudafricanas, y 1 búlgaro. Nuestras profesiones también eran diversas: ingeniero ferroviario, estudiante de física, ingeniero mecánico, licenciado en Ciencias de la Comunicación y en mi caso, ingeniero nuclear.
Tuvimos que trabajar juntos y diseñar un proyecto innovador (empresa) basándonos en los temas que se iban desarrollando en el congreso que pudiera ser viable en 2030, para luego buscar alianzas con otras empresas que se habían conformado y armar corporaciones más grandes que serían presentadas ante un jurado de expertos de distintas disciplinas. Fue una experiencia muy enriquecedora pasar por todo el proceso creativo: intercambio de ideas, discusiones, dificultades que implica no tener un idioma en común para luego acordar una propuesta y poder defenderla como propia entre todos.
Este tipo de actividades que están impulsando desde Rusia bajo el objetivo de crear nexos y espacios de intercambio entre jóvenes del sector nuclear y otras industrias y disciplinas me parece muy enriquecedor. Es muy útil para darse cuenta de todo lo que hay allá afuera en el mundo para aprender y conocer.
En todo momento me sentí muy a gusto en ese país. Disfruté desde el momento en que llegué a Moscú, ciudad que me pareció increíble. Durante el evento tuvimos la posibilidad de aprender mucho de su cultura. Hubo momentos de visitas guiadas por Moscú, conocimos la primer central nuclear conectada a la red que se encuentra en Obninsk, y también participamos de bailes, comidas, juegos, escuchamos su música durante fogatas y otras actividades típicas. Realmente me sorprendió la calidez de las personas y su interés por conocer el lugar de donde cada uno había llegado. El idioma es una barrera importante al igual que la distancia, pero este trabajo que Rusia está haciendo por acercar a los jóvenes y nuestras distintas culturas va a dar sus frutos, quizá para 2030 como el escenario planteado en el evento, quizás antes.








