Rosatom, la corporación estatal de energía nuclear rusa, en colaboración con el Ministerio de Educación y Ciencia de Rusia, ofrece un programa educativo para los estudiantes extranjeros que estén interesados en aprender acerca de las tecnologías nucleares, incluyendo los campos de la medicina, ecología y la agricultura. Esta propuesta presta especial atención a América Latina, región en la cual además de Argentina también incluirá a Bolivia, Brasil, México y Cuba. Enula conversó con Cristian Vega* (IYNC-AYNG) para conocer su mirada al respecto.
*Presidente y fundador de “Argentina Youth Nuclear Generation», General Co-Chair y representante argentino del IYNC (International Youth Nuclear Congress)
-¿De qué se tratan el IYNC y la AYNG?
-El IYNC (International Youth Nuclear Congress – www.iync.org) es una red global sin fines de lucro de la próxima generación de profesionales en el campo nuclear, que reúne a 47 países en 5 continentes. Uno sus objetivos centrales es la transferencia de conocimiento de la actual generación de científicos e ingenieros con miras a la próxima generación. IYNC se destaca por ser un semillero de líderes en una industria en constante desarrollo y lleva adelante la importante tarea de impulsar y promover los beneficios de la industria nuclear en un mundo en constante evolución, que requiere de respuestas sólidas y eficientes a temas energéticos; salud y tecnología.
El congreso internacional comenzó en el año 2000 en Eslovaquia y se ha realizado cada 2 años en distintos países alrededor del mundo (2002 – Corea del Sur, 2004 – Canadá, 2006 – Suecia / Finlandia, 2008 – Suiza, 2010 – Sudáfrica, 2012 – EE.UU., 2014 – España, 2016 – China). IYNC reúne alrededor de 700 jóvenes profesionales y estudiantes que buscan compartir la información, el conocimiento y los valores de la industria de manera global.
Desde la AYNG (Argentina Youth Nuclear Generation – www.argentinayng.com) hemos defendido y ganado la sede del IYNC2018 que se realizará en la ciudad de Bariloche durante la segunda semana de marzo. Esto es algo muy significativo para la industria nuclear regional dado que al congreso asisten oradores de primer nivel mundial. También, contamos con el apoyo de las principales empresas constructoras de centrales nucleares y utilities en el mundo. Será una oportunidad para dar a conocer globalmente nuestras instalaciones e instituciones nucleares junto con una oportunidad única de conectar jóvenes profesionales con colegas de todo el mundo.
Actualmente ocupo el cargo de General Co-Chair y representante argentino. El IYNC está muy bien organizado y poseemos un organigrama eficiente con jóvenes profesionales muy capaces y comprometidos de todo el mundo. Mi trabajo cómo General Co-chair consiste en liderar el equipo internacional y el equipo local del congreso 2018.
-Como representante del IYNC y la AYNG, ¿cuál es tu opinión acerca de la oferta educativa rusa para otorgar becas de estudio, teniendo en cuenta que le da importancia a la capacitación de los jóvenes en el área nuclear y en un ámbito extranjero, lo que seguramente puede resultar enriquecedor?
-Vivimos en un momento en donde se están observando cambios en el equilibrio mundial. Por un lado, emergen nacionalismos fuertes a raíz de las grandes movilizaciones de refugiados e inmigrantes que escapan de las guerras y pobreza en Asia y África hacia Europa. En el mismo sentido, asume el poder en Estados Unidos un nuevo presidente con una fuerte impronta proteccionista –nacionalista; que permite prever un posible reacomodamiento del orden actual a nivel internacional. Al mismo tiempo, se instala en la agenda internacional la urgencia de atender el problema del cambio climático. Con la cumbre de Marrakech se sentaron las bases para nuevos compromisos de emisión de gases de efecto invernadero dentro del contexto de capitalismo de mercado que impera en el planeta, y donde se evalúa a los países según parámetros de constante crecimiento económico.
Históricamente fueron los países desarrollados los que más gases de efecto invernadero emitieron a la atmósfera. Actualmente se reconoce la responsabilidad diferenciada, ya que existen países en vías de desarrollo que están creciendo ahora y reclaman poder continuar su proceso de crecimiento. En este marco, asumiendo que el modelo actual imperante de crecimiento no va a modificarse, los líderes deben considerar que tenemos un solo planeta, y las emisiones que se producen en cualquier lugar del globo generan consecuencias negativas para la humanidad y el planeta en su conjunto.
Frente a esto, la energía nuclear se presenta como una solución ingenieril a un problema: la generación de energía eléctrica sin emisión de gases de efecto invernadero. Al igual que todas las soluciones ingenieriles (edificios, autos, trenes, aviones), no es perfecta. Cada gobierno debe evaluar las ventajas y desventajas, sopesando los contextos económicos mundiales y regionales, las capacidades técnicas locales, la estrategia basada en las proyecciones energéticas a largo plazo (algo que tanto nos cuesta a los argentinos), la existencia de recursos naturales y la posibilidad de explotar las otras soluciones ingenieriles con sus pros y contras, entre otros aspectos.
Enormes esfuerzos se han hecho en las últimas décadas y se continúa, para hacer de la generación de energía termonuclear una industria segura y limpia. Existen importantes organismos internaciones como la IAEA y el WANO cuya función, entre otras cosas, es investigar, recomendar y velar por la seguridad de las centrales nucleares del mundo.
En contraste con las energías renovables, las centrales nucleares se caracterizan por poseer un factor de disponibilidad muy alto (normalmente mayor al 97%). Es decir, son sumamente estables y raramente salen de servicio. Esto es una gran ventaja para el diseño de una matriz energética diversificada y más aún para países que poseen importantes recursos hídricos como es el caso de Sudamérica. Las centrales nucleares se complementan muy bien con centrales hidroeléctricas.
Por otra parte, el consumo energético de un país no es constante. Cuando hay un evento importante o juega el seleccionado del deporte más popular, todas las personas en su casa prenden el televisor y esto genera un pico (no menor) en el consumo. Asimismo cuando cae la noche y la gente cena, mira televisión, abre y cierra la heladera, pone el lavarropas, etc. Es por esto que una matriz energética diversificada permite a las centrales nucleares cubrir el consumo de base, es decir, el consumo constante, mientras las centrales hidroeléctricas cubren los picos dado que es posible almacenar agua y generar energía cuando se requiera.
Estos aspectos colocan a la energía nuclear como una de las opciones primordiales de generación de energía eléctrica para los próximos cien años y en especial para Sudamérica.
Dentro de los principales jugadores mundiales de la industria nuclear, es decir, aquellos capaces de construir y explotar centrales nucleares de potencia, ROSATOM es sin duda uno de los grandes junto con Westinghouse, Areva, GE/Hitachi y Mitsubishi, por nombrar algunas.
Éstos, entienden perfectamente el contexto mundial y sus posibilidades de negocios para las próximas décadas. Saben que no serán Estados Unidos y Europa los grandes constructores de centrales nucleares en los próximos años, sino Asia, África y Sudamérica. En este contexto, entienden que Asia puede hacer mucho por sí misma. África presenta un crecimiento más lento y probablemente las posibilidades de vender centrales nucleares existan en un futuro no tan cercano (aunque Kenia ha presentado un plan nuclear interesante y Sudáfrica posee dos centrales nucleares de potencia generando el 5% de su energía). Sudamérica, por el contrario, presenta un panorama muy promisorio.
En este sentido, América del Sur será probablemente una región de gran crecimiento en las próximas décadas y por ende necesitará generar más energía para sostener la demanda creciente. Brasil junto con India, China y Rusia, es uno de los así llamados BRIC (economías regionales emergentes más grandes del mundo). Las empresas constructoras de reactores nucleares ven a Sudamérica como una gran oportunidad de negocios dado que actualmente ningún país de la región es capaz de construir centrales nucleares de potencia (en el caso de Argentina cabe preguntarse si la limitación es técnica o política) y la energía nuclear es una opción poco explotada en contraste con Europa o Estados Unidos (Sólo Argentina (3) y Brasil (2) poseen centrales nucleares de potencia).
Teniendo esto en mente, es entendible el interés de estas empresas en la región, ya que conocen la importancia del pensamiento y acción largoplacista. Los líderes de la industria entienden bien que los jóvenes profesionales que hoy están comenzando su carrera serán quienes tomarán las decisiones en 15 o 20 años.
Esto es lo que la Asociación de Jóvenes Nucleares Argentinos (AYNG, por sus siglas en inglés) como el IYNC busca entre sus objetivos: contribuir a la formación y perfeccionamiento dirigencial de jóvenes profesionales en el sector nuclear a través del desarrollo de actividades académicas y culturales; estimular el análisis e investigación a través de las instituciones con quienes generemos vinculación.
En cuanto a la oferta educativa de ROSATOM responde a su interés largoplacista en la región y es algo que los jóvenes profesionales sudamericanos sin lugar a dudas debemos aprovechar. Rusia cuenta con un amplio desarrollo de la energía nuclear con muchos años de experiencia en operación, investigación y desarrollo por lo que los jóvenes de nuestra región pueden enriquecerse ampliamente.
-¿De qué forma creés que esta propuesta puede ser interesante para los jóvenes nucleares latinoamericanos, habida cuenta de la gran experiencia que Rosatom tiene en materia nuclear?
-Sin duda que cualquier joven profesional de Sudamérica que desee insertarse en la industria nuclear, puede aprender mucho de un máster en sus universidades. Rusia domina el ciclo completo de la energía nuclear desde hace muchos años y posee instalaciones que no existen aún en la región. No obstante, creo que no hay que desestimar el crecimiento personal de vivir, trabajar y estudiar en una cultura distinta con compañeros de todo el mundo. Personalmente tuve la suerte de poder estudiar y luego trabajar en Francia. Fue una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida. No sólo por los conocimientos técnicos sino también por el crecimiento que significó para mi trabajar con jóvenes rusos, griegos, alemanes, canadiense, chinos, indios, jordanos y franceses. Des-estereotipar las culturas, entender que hay gente capaz y maravillosa en todas las regiones del mundo con los mismos miedos, deseos, miserias y virtudes que todos nosotros tenemos, creo que es lo más significativo.
-Por último, ¿qué reflexión te gustaría hacer sobre la necesidad de seguir apostando a los jóvenes nucleares, en este caso a través de un programa de perfeccionamiento nuclear?
-Estoy convencido de que hoy en día, ningún país, organización o empresa puede darse el lujo de ignorar a sus jóvenes y lo que con ellos sucede. Hace unos meses tuvimos la oportunidad de cenar con el vicepresidente de una de las empresas nucleares líderes en el mundo. Él nos contó sobre la importancia que las grandes organizaciones dan a sus jóvenes profesionales debido a que entienden que es la única forma de asegurar una visión y misión institucional a largo plazo.
En la AYNG trabajamos mucho en función de generar un pensamiento institucional, largoplacista y profesional. La AYNG se compone por jóvenes profesionales de la industria nuclear argentina donde ninguna organización puede superar el 30% de los integrantes en la comisión directiva. Buscamos con esto generar, en el largo plazo, referentes y una cultura de trabajo integrada entre las organizaciones argentinas.
Los jóvenes profesionales que hoy comienzan su carrera serán quienes tomen las decisiones relevantes en 10 ó 15 años. Decisiones que afectan a muchas personas dentro y fuera del sector por muchos años. Sin lugar a dudas, creo que es indispensable trabajar para que las próximas generaciones de dirigentes sean personas altamente capacitadas, acostumbradas a trabajar profesional e institucionalmente y que conozcan lo que sucede en la región y el resto del mundo.





