La corporación estatal rusa volvió a estar presente en el evento que todos los años organiza la AATN en Buenos Aires. La XLIV edición del clásico nuclear se llevó a cabo entre el 23 y el 27 de octubre. Participaron expertos nacionales e internacionales y autoridades del sector nuclear argentino.
El encuentro se desplegó bajo el lema “SECTOR NUCLEAR ARGENTINO, LIDERANDO LA INNOVACIÓN AYER, HOY, Y SIEMPRE. FUTURAS ESTRATEGIAS”. Entre otros tópicos, el intenso programa que se extendió durante cinco jornadas incluyó temáticas como Tecnología Nuclear y el Desarrollo de Ciencias Básicas, Materiales para la Industria Nuclear, Física Nuclear, Operación y Mantenimiento de centrales nucleares, Ciclo del Combustible Nuclear, Gestión Ambiental, Residuos Radiactivos, Aplicaciones Nucleares y No Nucleares, Seguridad Nuclear, Protección Radiológica, Física y Salvaguardias, Cooperación Técnica y Relaciones Institucionales, Recursos Humanos y Comunicación.
Las tecnologías nucleares rusas dijeron presente de la mano del conglomerado Rosatom, de más de 70 años de experiencia en la materia y “una oferta integral que incluye todo el ciclo de combustible”. Así lo expresó Sergey Krivolapov, Vicepresidente Regional de Rosatom América Latina, durante la conferencia plenaria que expuso en la Reunión de la AATN durante la tarde del viernes.
El ejecutivo ruso fue presentado por el presidente de la Asociación Argentina de Tecnología Nuclear, Dr. Jaime Pahissa Campá, quien le cedió la palabra tras remarcar que “Rosatom ha hecho una gran penetración en Latinoamérica y está apoyando con fuerza a la energía nuclear”.
Iniciando su discurso, el representante ruso enfatizó que “Rosatom es un conglomerado 100% estatal que propone mucho más que energía”, haciendo alusión a que la firma también lidera en el campo de las aplicaciones nucleares no energéticas. Explicó que Rosatom está conformada por 340 empresas y más de 250.000 empleados, y que su portfolio de centrales atómicas incluye 35 plantas en operación en Rusia (que representan 27,9 GWe) y 42 unidades a nivel global (construcción / implementación). “Para los próximos diez años la corporación cuenta con pedidos por más de 130 mil millones de dólares, y los datos institucionales indican que prácticamente la firma está construyendo una central nuclear por año”, precisó Krivolapov.
“Es interesante destacar que Rosatom –agregó- se posiciona como número 1 en la construcción de nuevas centrales, reactores de neutrones rápidos y de investigación, enriquecimiento de uranio, rompehielos nucleares y plantas flotantes. Asimismo se ubica en el segundo lugar en depósitos de uranio y cantidad de centrales nucleares construidas y operadas en el mundo”.
Tal como explicó Krivolapov, Rosatom maneja el ciclo completo de la energía nuclear, desde la minería uranífera hasta las tareas de tratamiento de desechos y desmantelamiento de centrales. “Es una corporación verticalmente integrada, con una trayectoria de más de siete décadas, que ofrece servicios nucleares energéticos y aplicaciones no energéticas, como la medicina nuclear, técnicas de irradiación de materiales y alimentos, fabricación de equipamientos y tanto más”, subrayó el Vicepresidente de la filial latinoamericana.
A la amplia lista de prestaciones que conforman la oferta nuclear rusa se le suma la formación de recursos humanos y un permanente esfuerzo por optimizar los niveles de seguridad en todas las acciones que Rosatom lleva adelante: “La seguridad y la calidad son nuestros pilares”, remarcó Krivolapov, quien se detuvo en la tecnología VVER, una de las grandes líneas de reactores nucleares a nivel mundial que viene escalando en prestigio y capacidad técnica a través de los años, con 57 unidades de este tipo en operación (de los 73 reactores construidos en total a lo largo de la historia).
En esa línea, el Vicepresidente de Rosatom hizo hincapié en lo que definió como “un orgullo para la compañía”: la puesta en marcha de la unidad n° 6 de la central rusa Novovoronezh. “Esta instalación se consagró como el primer reactor de Generación 3+ del mundo que inició su producción energética a nivel industrial”. Vale recordar que este reactor, que ha marcado un hito nuclear mundial, comenzó a operar el 5 de agosto de 2016 y que le ha valido el reconocimiento de la comunidad atómica internacional.
Otro punto relevante de la presentación de Krivolapov tuvo que ver con la cooperación de Rosatom con países latinoamericanos, vínculo que se ha ido profundizando desde la inauguración de la oficina de Rosatom en Río de Janeiro en junio de 2015. Entre los países con los que el conglomerado ha concretado iniciativas de colaboración se encuentran México, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Venezuela, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador y Guyana.
Con respecto a Bolivia, el especialista describió el proyecto del Primer Centro de Tecnología e Investigación Nuclear del país del Altiplano, que comenzó a delinearse el 6 de marzo de 2016 cuando se suscribió un acuerdo intergubernamental para la cooperación en los usos pacíficos de la energía nuclear y donde se anunciaba la construcción del Centro. La instalación se ubicará en El Alto (a 4.100 metros de altura), contará con un reactor de investigación, un ciclotrón, un centro de irradiación multipropósito y, entre otros, instalaciones para promover I+D y educación.
En lo que refiere a Brasil, Krivolapov mencionó el vínculo comercial entre Unarium One Inc. (subsidiaria de Rosatom) con Indústrias Nucleares do Brasil (INB), luego de que la firma ganara una licitación para la provisión de uranio natural para las centrales nucleares brasileñas. Asimismo, el experto sostuvo que “Rosatom es uno de los mayores suministradores de radioisótopos para la Comisión Nacional de Energía Nuclear de Brasil (CNEN)” y que “el 1 de diciembre de 2016 se firmó un Memorando de Entendimiento entre la United Corporation for Innovations (UIC) y la compañía CK3 de Brasil para el desarrollo, construcción y operación de un Centro de Irradiación en São Paulo”.
Seguidamente, el Vicepresidente regional del gigante ruso repasó el vínculo con Paraguay -iniciado con la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN)- que proclama la colaboración bilateral y pacífica. Finalmente, Krivolapov concluyó su ponencia en la AATN haciendo mención a las propuestas educativas de Rosatom y las actividades de intercambio: “En 2016, más de 1.400 estudiantes de 37 países estudiaron en universidades líderes de Rusia”, destacó.


