“Los reactores de Generación 1 fueron los primeros prototipos de reactores disponibles en el mundo; actualmente todos ellos ya han sido decomisionados. La Generación 2, por su parte, agrupa las unidades comerciales que hoy están operando (la inmensa mayoría de los reactores en funcionamiento corresponden a esta categoría), las cuales han cumplido satisfactoriamente su vida útil y han estado produciendo energía eléctrica en forma segura, de acuerdo con los objetivos propuestos. Sin embargo, las tecnologías seguirían evolucionando y así llegarían las unidades de Generación 3 y 3+.
A diferencia de la Generación 2, en estos casos los reactores cuentan con sistemas de seguridad activos y pasivos. Vale recordar que los sistemas de seguridad son los que evitan que el reactor sufra un accidente nuclear. Los pasivos son aquellos sistemas que no necesitan componentes activos para funcionar (por ejemplo, no requieren de bombas para que el aire recircule, lo que sucede en forma natural). En cambio, los activos sí precisan del apoyo de bombas, electricidad y motores para hacer circular el agua. Por lo tanto, al incorporar sistemas de seguridad pasivos, aunque la planta se quede sin suministro eléctrico, el sistema de seguridad puede seguir funcionando.
El diseño de los reactores de Generación 3 y 3+ es más simple y robusto, tienen menos componentes, son más sencillos, lo que ha sido resultado de la evolución de la investigación y desarrollo en el paso del tiempo. Asimismo, estas unidades cuentan con un diseño modular que reduce el tiempo de construcción: actualmente, los de Generación 2 demoran entre 6 y 7 años, mientras que la tendencia prevé para los de Generación 3 y 3+ un período de construcción de entre 3 a 5 años.
Por otro lado, la vida útil de los reactores de Generación 2 se estimó en unos 40 años aproximadamente, junto a otro posible ciclo operativo de una o dos décadas adicionales de extensión de vida. En cambio, los de la siguiente generación tienen una vida útil, por definición, de 60 años, como resultado de la mejora en los materiales y los diseños.
Finalmente, los reactores de Generación 3 y 3+ disponen de un ‘core catcher’, el cual, en caso de que el núcleo se fundiera, recibe y contiene a ese núcleo fundido evitando que perfore la contención y tome contacto con el medio ambiente. Estos reactores cuentan, también, con una contención de pared doble y de mayor espesor, por oposición a la pared simple en los diseños anteriores. Se trata de una contención más robusta que impide pérdidas de radiación al exterior y que a la vez evita que eventos externos extremos impacten en el núcleo, como tornados, tsunamis, colisión de aviones, etc.
*Información brindada por el Dr. Ovaldo Azpitarte (Sección de Reactores Avanzados – Gerencia de Rectores y Centrales – Gerencia de Área de Energía Nuclear de la Comisión Nacional de Energía Atómica)
**Pregunta elaborada por Federico Berasategui (UTN Ingeniería)
