La consultora Monitor Deloitte ha presentado en la CEOE el informe “La contribución de la energía nuclear a la competitividad industrial en España”, en el que indica que nuestro país debe asegurar un suministro eléctrico estable, competitivo, resiliente y descarbonizado si quiere reforzar su posición como destino atractivo para el desarrollo y la inversión industrial. En ese contexto, la extensión de la operación del parque nuclear español se presenta como una medida estratégica clave.
El coste de la energía es un factor determinante para las empresas industriales españolas, ya que representa en media cerca del 25% de su beneficio operativo, y en sectores muy intensivos en consumo de energía -como el metalúrgico, el químico, el cementero, el cerámico o el papelero- el peso es aún mayor, pudiendo llegar a suponer cerca del 95%, según el estudio de Monitor Deloitte presentado el 15 de enero en la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales.
Un sistema eléctrico con generación firme y predecible, como la que aporta la energía nuclear, es fundamental para ofrecer precios asequibles y estables en el tiempo. Además, la producción eléctrica de origen nuclear se adapta perfectamente al perfil de consumo industrial: demanda constante, elevada, desestacionalizada y cercana a los núcleos de producción. Del informe se desprende que el funcionamiento anual medio a plena carga de la industria es de 6.400 horas equivalentes y el del parque nuclear es de 7.500 horas.
Monitor Deloitte recomienda la operación a largo plazo del parque nuclear para garantizar la seguridad de suministro a precios competitivos
Por otra parte, el contexto energético español ha cambiado desde que en 2019 se fijase un calendario de cese progresivo de las centrales nucleares entre noviembre de 2027 y mayo de 2035. El desarrollo de renovables y almacenamiento (baterías y bombeos) va por detrás de lo previsto en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, y los acontecimientos internacionales han hecho que gane relevancia la necesidad de garantizar la seguridad de suministro a precios competitivos. Todo ello, sin olvidar la importancia que sigue teniendo la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.
Datos clave del estudio
Según el estudio de Monitor Deloitte, la extensión de la operación del parque nuclear más allá de las fechas establecidas de cierre permitiría reducir el precio de la electricidad en cerca de 15 €/MWh en 2035, evitar la emisión a la atmósfera de unos 14 millones de toneladas de CO2 anuales y aportar estabilidad frente a la volatilidad de los mercados.
La consultora contempla un ahorro de 1.400 millones de euros anuales para la industria si las centrales nucleares siguen operativas
Este ahorro se traduciría en 1.400 millones de euros cada año para la industria española, que en su conjunto genera un importante impacto económico al aportar alrededor de 150.000 millones en valor añadido bruto -medida de la actividad económica y creación de riqueza empleada como aproximación al producto interior bruto, que se calcula como la producción menos los consumos intermedios- y emplear directamente a 2,2 millones de trabajadores.
En resumen, Monitor Deloitte concluye en su informe que la extensión de la operación de las centrales nucleares españolas contribuiría de forma directa a mejorar la competitividad de la industria, su valor añadido, el empleo que genera y el desarrollo social en el conjunto del país.
Principales conclusiones durante la presentación del estudio
El primero en intervenir en la presentación pública del estudio realizada en la sede de la CEOE ha sido Laureno Álvarez, socio de Monitor Deloitte, quien ha señalado que España debe proveer un suministro eléctrico estable, competitivo, resiliente y descarbonizado mediante la extensión de la operación de su parque nuclear para asegurar la competitividad y el atractivo de España a nivel industrial.
A continuación, se ha celebrado una mesa redonda en la que han intervenido Carlos Reinoso, portavoz de la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, Manuel Argüelles, director general de Energía y Minas de la Generalitat Valenciana, e Ignacio Araluce, presidente de Foro Nuclear.
Reinoso, portavoz de la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, ha defendido varias ideas que consideran fundamentales: la neutralidad tecnológica; la aportación de la energía nuclear a la seguridad de suministro y a unos costes energéticos competitivos para la industria y la oportunidad de replantear el calendario de cierre del parque nuclear español.
Por su parte, el director general de Energía y Minas de la Generalitat Valenciana ha recordado que “no hay ningún país en el mundo que tenga energía nuclear y se plantee cerrar sus centrales” y ha defendido que el papel de la energía nuclear es básico en el camino hacia la soberanía energética en el que se encuentra España y además es una tecnología que contribuye a la reducción de emisiones contaminantes.
El presidente de Foro Nuclear ha señalado que “si se cierran las centrales nucleares, España emitiría más del 50% de las emisiones de CO2 actuales, que se incrementarían los precios de la electricidad y que el suministro eléctrico sería inestable, entre otras graves consecuencias. Tenemos unos activos que, con el 5% de la potencia instalada generan el 20% de la electricidad del país”.
El cierre de la jornada ha contado con la intervención de Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, quien ha defendido la neutralidad climática y ha asegurado que en la Organización que él representa no hay discusión: “La tecnología nuclear es necesaria. Es una fuente de generación de base que contribuye a la competitividad económica de las empresas y a la seguridad de suministro”.
Fuente: foronueclear





