Sus declaraciones tuvieron lugar la víspera, durante la 61 sesión ordinaria de la Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que sesionará en Viena hasta hoy.
A principios de septiembre, Rosatom anunció que la construcción de la planta de energía nuclear de Akkuyu podría comenzar a principios de marzo de 2018.
La central producirá aproximadamente 35 mil millones de kilovatios-hora de electricidad anuales, y tendrá una vida útil de 60 años.
El primer acuerdo fue firmado con Rusia en 2010, pero sufrió repetidos retrasos a lo largo de los años, el último de los cuales se debió a la crisis en las relaciones bilaterales cuando Turquía derribó un avión de guerra ruso en la frontera siria en noviembre de 2015.
Ankara quiere producir en la próxima década al menos el cinco por ciento de la electricidad que consume mediante la energía nuclear, y reducir de ese modo su dependencia energética de países extranjeros.
Para ello cuenta con otra segunda central nuclear en proyecto que será construida por un consorcio franco-japonés en Sinop, en la costa del Mar Negro. (tgj/acm)



